Seguidores (:

lunes, 7 de noviembre de 2011

Que aunque la magia cesara, el amor no lo haría.

Que mentiría si dijera que no me fijo en cada uno de sus gestos, que no memorizo cada sonrisa o cada mirada. También mentiría si dijera que no me mata con su preciosos ojos azules, o que no me encanta su lunar sobre el labio. Que no me he fijado en como se pasa el día tocandose el pelo, y a cada vez que le miro piensa que está despeinado. Tampoco pienso cada día en las tardes que hemos pasado juntos, en los besos que me ha ido robando día a día. Pero sobretodo, mentiría diciendo que no estoy enamorada, porque lo estoy, más que nunca. Y eso puede que sea una de las pocas cosas que tengo seguro ahora mismo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Y es así, como la vida de ella depende completamente de la de él...

Él es un experto. Sabe cómo y cuando mirarla, para hacerla sonrojar. Sabe de qué manera sonreír, para contagiarla de felicidad. Sabe también cómo hablar, qué decir, para hacerla sentir que siempre estará ahí. Sabe cuándo la debe besar, y como, para hacerle olvidar que existe más mundo que él. Y mientras ella, se resigna a disfrutar, a sonrojar cuando él la mira, a sonreír cuando él también; a sentirse protegida entre sus brazos, a temer perderle; a dejarse llevar por esos labios juguetones, que la tienen de presa enamorada.
Y es que ya es un efecto dominó. Si él es feliz, ella también. Si está triste, apagado; ella siente vacío por dentro, y sensación de culpabilidad. Sabe que no podría vivir sin él, que solo de pensarlo vuelve la agonía. Por que se pasó media vida buscándole, a esa persona que le hiciera tener ganas de ir a clase los lunes, de que pasen rápido las tardes de entre semana. Que le hiciera sentir que no hay nada semejante a sus besos, que le hiciera ver que un momento junto a él es el regalo más grande que le podrían hacer.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Muchas felicidades pequeña mia =]

Hay mucha gente en este mundo; gente que entra a tu vida y sale de la misma manera, sin decir nada se van; otras personas fingen estar ahí siempre, pero solo están cuando a ellos les conviene; y hay gente como ella, que entran en tu vida y aunque haya gente deseosa de que salga, nunca lo hace, porque es de las de verdad. Es esa persona con la que te has podido enfadar, pero sigues queriendo contarle todo, y que te esfuerzas por contarselo seriamente, tratando de no esbozar ninguna sonrisa; pero entonces ella te dice "¿y si nos perdonamos?" y tu piensas que por fin, que era lo único que querías escuchar en ese momento. Y sonreís, y os contais todo lo que ha ocurrido en ese tiempo que os habéis separado. Mayormente serán cosas que a la mayoría no les importarían, como una sonrisa o una mirada de esa persona especial. Tonterías que compartis y que veis como grandes hazañas, a pesar de lo que el resto del mundo opine. Y así va pasando el tiempo, los años, las alegrías, la locuras, las ganas de veros, las miradas de confidencialidad, las pirolas, las fiestas, las risas... Practicamente en todos los momentos que querrías revivir, ha estado ella. Es algo especial, una amistad que ha tenido sus idas y venidas, subidas y bajones, pero que siempre ha vuelto a ser como antes. Las personas como ella valen mucho, y merecen que este día sea especial, porque hoy... ES SU DÍA :)

martes, 1 de noviembre de 2011

Porque las apariencias engañan (:

Y el miedo se apoderó de mi una noche.

Ahí estábamos tu y yo, de pie en alguna zona del instituto. Tú ,con la mirada perdida, tratando de decir algo que no sale con facilidad. Yo, inquieta, temerosa por lo que tuvieras que decir. Recuerdo todas y cada una de las palabras, "esto no es fácil" decías, "ha sido la decisión más difícil de mi vida, pero tengo que decirlo... Me he enamorado Elena... de otra persona". Y entonces pasó, sentí como una puñalada por la espalda, un sentimiento de odio hacia todo y hacia mi misma. Y entonces tú te marchaste, sin decir nada más desapareciste por completo de mi vida. Y yo rompí a llorar, pensaba en todas las veces que dijiste "siempre" y en todos los "te quiero" que ya no significaban nada. Pero en ese momento desperté, con aún lágrimas en los ojos, con la sensación de que todo era real. He tenido el peor sueño de mi vida. Más que un sueño podríamos llamarlo pesadilla. Hoy he soñado contigo, sí, como cada noche. Pero esta vez, mi imaginación me la ha jugado, me ha hecho sentir miedo y tristeza a la vez, impotencia y ganas de desaparecer. ¿Y si esto acabara? Esa es, por decirlo de algún modo, la pregunta que hoy me ha hecho ver mi pequeña cabecita. Y a ella respondo, que si esto terminara, sabría con certeza que mucho tiempo tardaría en olvidarlo, quizá nunca, y que probablemente nadie podría hacerme sentir como tú. Porque estoy segura, que como tú no hay dos, y que si los hay, yo no quiero a otro más que a ti.